Ocho días antes de que se vote la moción de censura, el ex vicepresidente deportivo anunció su candidatura a la Presidencia.
Después de muchos meses de silencio, Sandro Rosell saltó ayer a escena y anunció su intención de presentarse como candidato a la presidencia del Barça. Es una decisión mucho más pensada de lo que parece. Restan tan sólo ocho días para que los socios del club acudan a las urnas para decidir si mantienen la confianza en la directiva de Joan Laporta o dan su apoyo a la moción de censura y se inicia un proceso electoral. Tanto si las elecciones son este año o en 2010, cuando acaba el mandato del actual presidente, Rosell aseguró estar «preparado».
La decisión de Sandro ha sido meditada. Cuando abandonó el club en 2005 no se le había pasado por la cabeza ser presidente, pero con el tiempo la idea fue tomando cuerpo y finalmente ha decidido dar el paso en un momento muy importante para el club. Desde la directiva se ha acusado a los promotores de la moción de desestabilizar al club con todo el proceso, algo en lo que Rosell no está nada de acuerdo: «Es al revés, unas elecciones son la única forma de que el Barça se estabilice. Iré a votar que sí».
El ex vicepresidente deportivo fue uno de los artífices del fichaje de Ronaldinho en 2003 y considera que ahora no es el momento de venderlo, «no vale nada después de todo lo que se ha dicho desde el club de él». Sandro, que señala al propio jugador como el principal responsable de su situación, optaría por intentar recuperar al «Ronnie» jugador para poder revalorizarlo. También se mostró muy disconforme con el proyecto de remodelación del Camp Nou diseñado por Foster: «Estoy absolutamente en contra de esta obra faraónica. El estadio necesita adecuaciones, pero me encanta como es».
Rosell considera que el club lleva «dos años de desgobierno absoluto en todas las áreas», algo que explicó con un refrán acerca de Laporta: «Al final recoges lo que siembras». La fiebre de presentaciones y fichajes que se vive en el club desde que la moción tiró adelante le mosquea un poco. «Tengo la sensación de que la directiva pretende hacer en un mes lo que no ha hecho en los dos últimos años», remarcó.
A Sandro le «bailan muchas cosas de la gestión económica» y aseguró que «la deuda del club a día de hoy es igual a la que heredamos en 2003 de Gaspart. Aunque la intentan maquillar vendiendo patrimonio, cosa que dijeron que no harían, y con unos ajustes fiscales que hizo Núñez». A falta de definir su equipo, los cuatro directivos que dimitieron con él en 2005 -Faus, Monés, Moix y Bertomeu- repetirán.
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