La ACB batirá esta temporada un triste récord. Jugadores de hasta cuatro de sus equipos han solicitado acogerse al fondo de garantía salarial, una herramienta incluida en el convenio colectivo que les permite cobrar –hasta cierto límite– las cantidades que les adeudan sus clubs. Hasta ahora se han acogido a este recurso las plantillas del Grupo Capitol Valladolid, Grupo Begar León –ambos descendidos– y Akasvayu Girona, así como algunos jugadores del Kalise Gran Canaria. En la mayoría de los casos los clubs adeudan a los jugadores las últimas tres o cuatro mensualidades de sus contratos.
El fondo de garantía salarial, al que se pueden acoger los jugadores españoles y los europeos FIBA pero no los extracomunitarios, podría no poder hacer frente a todos los impagos, ya que tiene un límite por equipo situado en torno a los 280.000 euros. Si las deudas de un club con sus jugadores superan esta cifra, se realiza un reparto proporcional entre los afectados. Estos 280.000 euros son descontados de la cantidad que le corresponde al club moroso en el reparto de ingresos, básicamente televisivos, que la ACB realiza entre todos sus equipos a final de cada temporada en función de la clasificación final de cada uno en la competición.
La crisis golpea con fuerza
La crisis económica de nuestros días esta afectando con especial virulencia al basket ACB. El 'boom' del sector inmobiliario supuso hace unos años la llegada de notables ingresos en forma de patrocinio y ahora, con la crisis cebándose especialmente en este sector, muchas de estas empresas han optado por retirarse del baloncesto. Ya sucedió con Llanera en Menorca y con Grupo Dunas en Las Palmas hace un año y ahora la historia se repite con Polaris World en Murcia, Grupo Capitol en Valladolid y Grupo Begar en León. Tampoco Akasvayu ha podido mantener el nivel de inversión en Girona, aunque la empresa de Josep Amat no ha abandonado por el momento, a la espera de ver cómo finaliza el intento de salvar al equipo de la desaparición.
El fondo de garantía salarial, al que se pueden acoger los jugadores españoles y los europeos FIBA pero no los extracomunitarios, podría no poder hacer frente a todos los impagos, ya que tiene un límite por equipo situado en torno a los 280.000 euros. Si las deudas de un club con sus jugadores superan esta cifra, se realiza un reparto proporcional entre los afectados. Estos 280.000 euros son descontados de la cantidad que le corresponde al club moroso en el reparto de ingresos, básicamente televisivos, que la ACB realiza entre todos sus equipos a final de cada temporada en función de la clasificación final de cada uno en la competición.
La crisis golpea con fuerza
La crisis económica de nuestros días esta afectando con especial virulencia al basket ACB. El 'boom' del sector inmobiliario supuso hace unos años la llegada de notables ingresos en forma de patrocinio y ahora, con la crisis cebándose especialmente en este sector, muchas de estas empresas han optado por retirarse del baloncesto. Ya sucedió con Llanera en Menorca y con Grupo Dunas en Las Palmas hace un año y ahora la historia se repite con Polaris World en Murcia, Grupo Capitol en Valladolid y Grupo Begar en León. Tampoco Akasvayu ha podido mantener el nivel de inversión en Girona, aunque la empresa de Josep Amat no ha abandonado por el momento, a la espera de ver cómo finaliza el intento de salvar al equipo de la desaparición.
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