La marcha de 1.085 futbolistas de Brasil en 2007 ha acabado por decidir al gobierno brasileño a tomar cartas en el asunto. Tal es así, que pretende restringir la transferencia al exterior de las jóvenes promesas del fútbol nacional y para ello ya tiene una propuesta que presentará a consideración de la FIFA, según confirmó ayer el ministro de Deportes, Orlando Silva.
“Hemos defendido una alteración en la que pedimos que la transferencia pueda hacerse a partir de los 21 años. La propuesta fue muy bien recibida y queremos profundizar esa discusión para que los deportistas puedan estar más tiempo en sus países”, afirmó el ministro.
Las actuales normas de la FIFA establecen que los futbolistas entre 12 y 21 años están en proceso de formación técnica y preven el pago de compensaciones a los clubes que los formaron en caso de transferencias al exterior, pero también permiten la marcha de las jóvenes promesas a partir de los 18 años, lo que Brasil quiere cambiar.
“Hemos defendido una alteración en la que pedimos que la transferencia pueda hacerse a partir de los 21 años. La propuesta fue muy bien recibida y queremos profundizar esa discusión para que los deportistas puedan estar más tiempo en sus países”, afirmó el ministro.
Las actuales normas de la FIFA establecen que los futbolistas entre 12 y 21 años están en proceso de formación técnica y preven el pago de compensaciones a los clubes que los formaron en caso de transferencias al exterior, pero también permiten la marcha de las jóvenes promesas a partir de los 18 años, lo que Brasil quiere cambiar.
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