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viernes, 11 de julio de 2008

Los Tribunales dan la razón a la Junta Directiva del Barça y determinan que no tendrá que avalar

http://www.europapress.es/deportes/futbol-00162/noticia-futbol-ampliacion-juez-da-razon-junta-barca-determina-no-tendra-avalar-20080711161745.html

El Juzgado de Primera Instancia número 24 de Barcelona ha desestimado "íntegramente" la demanda presentada por un socio del FC Barcelona contra el club y la directiva, presidida por Joan Laporta, para que ésta prestase un aval bancario por valor del 15 % del presupuesto del club o que fuese declarada nula la toma de posesión de la junta en 2006.

El magistrado ha dado la razón a la junta del Barça y ha absuelto a los miembros de la directiva de la pretensión del socio Vicenç Pla de que declarase la nulidad de la toma de posesión de la directiva en 2006, después de que ésta fuese reelegida para seguir gobernando el club, según recoge la sentencia, dictada el pasado 3 de julio.

El socio también pedía que los directivos fuesen condenados a cesar de sus cargos, para la posterior convocatoria de elecciones. Igualmente, el juez desestimó la pretensión subsidiaria de que prestasen un aval para garantizar los resultados económicos de su gestión y dispuso que cada parte "abone las costas a su instancia y las comunes por mitad".

La demanda partía de una sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 30 que obligó a la junta a convocar elecciones en 2006 por considerar que los ocho primeros días desde su toma de posesión a finales del curso 2002/03 equivalen al primer año de mandato, que fue ratificada por la Audiencia Provincial y que el club recurrió al Tribunal Supremo.

La directiva de Laporta cerró el ejercicio 02/03 con unas pérdidas de 164 millones de euros, las cuales atribuye a la gestión de las directivas de Joan Gaspart y Enric Reyna y que fueron aprobadas por la asamblea de socios compromisarios, pero obtuvo beneficios en las siguientes temporadas y por ello siempre ha sostenido que no tenía que avalar en 2006.

En la sentencia, el magistrado Antonio Pascual Nuño de la Rosa y Amores ha tenido en cuenta la postura de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), que comunicó a la directiva que no tenía que avalar, y señala que los resultados positivos de la gestión económica de la junta de Laporta le "exoneraban" de la obligación de presentar un aval bancario.

Además, considera que "no resulta trascendente como quiere hacer creer el Sr. Pla que el primer año de mandato" de Laporta deba comprender "el corto interregno trascurrido" del 22 al 30 de junio de 2003" y que, aunque "hace suya" la sentencia que determinó que "debe computarse ese período como un primer año de mandato", "de cara al ejercicio económico que no es coincidente con aquel".

"LA ERA NEGRA" DEL BARÇA CON GASPART Y REINA.

Por ello, entiende que "las obligaciones hubieran sido prácticamente las mismas con independencia de ese transcurso temporal". Además, sostiene que una junta nueva "debe avalar el resultado negativo e imputable, pero en ningún caso tiene que avalar los resultados negativos de anteriores juntas directivas".

El juez, que es socio del Barcelona, también señala que "para cualquier lector medio de prensa deportiva o incluso de prensa ordinaria no es un secreto que el periodo de Gaspart y el interinaje en la presidencia de Reina supone una era negra para los intereses tanto deportivos como económicos del FC Barcelona".

Además, apunta que aquella época, "como suele ocurrir por la ley del péndulo, coincidió con una época de éxitos del rival eterno", y recuerda después que "para nadie es un secreto que los primeros años del mandato de Laporta, que giraron en torno a la idea del 'círculo virtuoso', lograron indudables éxitos en lo deportivo (dos Ligas y una Copa de Europa)".

También señala que, "nuevamente la ley del péndulo, coincide con las vacas flacas del enemigo de siempre, lo que supuso un estado de euforia en la afición que intuyó una nueva época gloriosa comparable al "Dream Team". En lo referente a la demanda, entiende que la LFP "no es meramente una depositaria de los avales", sino que, de acuerdo con la Ley del Deporte, le corresponden competencias de "supervisión, tutela y control" de los clubes.

El magistrado, por otra parte, expone que el demandante incurre en "una contradicción" por pedir a la junta que preste un aval bancario para garantizar los resultados económicos que eventualmente se produzcan durante su periodo de gestión, ya que "nunca la fianza que exige la Ley del Deporte es para avalar futuros resultados negativos".

lunes, 7 de julio de 2008

La junta directiva del FC Barcelona, presidida por Joan Laporta, gana la moción de censura por poco margen, pero pierde crédito entre los socios culés

http://www.sport.es/default.asp?idpublicacio_PK=44&idioma=CAS&idnoticia_PK=524905&idseccio_PK=803

La junta directiva del FC Barcelona, presidida por Joan Laporta, podrá finalizar su mandato electoral y llevar las riendas del club hasta el 30 de junio de 2010. A la luz de los estatutos de la entidad azulgrana, la moción de censura impulsada por los socios Oriol Giralt y Christian Castellví no ha alcanzado el 66,6% de los votos necesarios y por lo tanto no ha prosperado.

La gran diferencia entre esta moción de censura con la celebrada el 7 de marzo de 1998 -la que L’Elefant Blau le puso a Josep Lluis Núñez-, es que con el número de votos emitidos ayer a favor de la petición de Oriol Giralt, la plataforma opositora encabezada hace diez años por Joan Laporta hubiera derrotado al entonces presidente barcelonista. Fue precisamente Núñez quien, después de ese proceso, cambió los estatutos para que una moción de censura sólo saliera adelante si el impulsor de la misma obtenía los dos tercios de los votos de la masa social del FC Barcelona. Puede decirse, por lo tanto, que, sin querer, Núñez le hizo un gran favor a Laporta.

Más allá del resultado final del sufragio, sobre el que cada cual hará las valoraciones pertinentes, el gran ganador de la jornada fue el socio barcelonista que, una vez más, dio un ejemplo de comportamiento y de talante democrático acudiendo en un elevado número a votar. Teniendo en cuenta el macromundo de la masa social azulgrana, que estamos en el mes de julio y que no hubiera partido de fútbol en medio, puede afirmarse categóricamente que fue un éxito rotundo.

En 1998, jugándose un Barça-Real Madrid, acudieron a votar al Camp Nou 40.412 socios, el 44,02% de los mismos, teniendo en cuenta, eso sí, que hace diez años podían votar 105.066 personas. Este año, a diferencia de aquella moción de censura, las mesas electorales han estado abiertas dos horas más, circunstancia que también ha ayudado a la alta participación.

Todas las previsiones realizadas días atrás en este sentido fallaron. Tanto los miembros de la junta directiva del FC Barcelona, así como por parte de Oriol Giralt, también del grupo de Sandro Rosell, y la casi totalidad de medios de comunicación, barajábamos una participación entre los 25.000 y 30.000 socios.

La jornada electoral comenzó con uno pequeño contratiempo ya que de los 120 presidentes de mesa, 13 de ellos no se presentaron y fue necesario encontrar a otras personas -empleados del club- que cumplieran con esa función. De todas las personas implicadas en este proceso, el más madrugador fue Josep María Bartomeu, mano derecha de Sandro Rosell, que a las nueve de la mañana ya estaba haciendo cola para ejercer su derecho. Tenía que llevar a uno de sus hijos de colonias fuera de Catalunya y no podía salir muy tarde de Barcelona.

Sin duda uno de los momentos álgidos de la mañana fue la entrada conjunta en el Estadi de Joan Laporta y Johan Cruyff. Despertaron una expectación e incluso un pequeño grupo de socios les increparon. Laporta, también acompañado por su hermano, habló muy poco con los medios, pero hizo una declaración con doble intención al ser preguntado si había visto a quien le había puesto en esa situación, Oriol Giralt: “No lo he visto; no sé si ha venido en tándem”, en una clarísima alusión a Sandro Rosell, a quien ha venido acusando de estar detrás de esta moción de censura, algo que el acusado ha negado categóricamente.

También la presencia de Josep Lluis Núñez, ex presidente del FC Barcelona, motivó la máxima expectación de los medios de comunicación. Hacía ocho años que Núñez no se detenía ante unos micrófonos y lo hizo, como era de esperar, para cargar contra la actual junta directiva y su presidente.

Doce horas después de abrirse las puertas del Camp Nou, éstas se cerraron para iniciar el recuento de los votos. El momento más esperado de toda la jornada. El momento de la verdad. Aunque parezca mentira, para recontar poco menos de 40.000 votos se tardaron más de tres horas. No fue hasta pasadas las doce de la noche, es decir, ya entrados en el lunes 7 de julio, cuando se conocieron los datos oficiales: 23.870 socios (el 60,6%) votaron a favor de la moción, apostaron por el cese de Joan Laporta. Por contra, 14.871 socios del FC Barcelona (el 37,75%) creyeron que Laporta merece continuar y acabar su mandato. Hubo 540 votos en blanco y 108 nulos. Al promotor de la censura le hubieran hecho falta 2.397 votos más para salir airoso... siempre y cuando nadie más hubiera votado en su contra.

La lectura imparcial de estos resultados arrojan una verdad irrefutable: Joan Laporta y su junta directiva se han librado por los pelos. A la iniciativa de Oriol Giralt le bastaron solamente seis puntos para llegar al 66,6% de los votos que hubieran provocado que el FC Barcelona viviera un nueva periodo electoral. De momento, si no lo impide otra moción, las urnas volverán a abrirse en la primera-verano de 2010.