miércoles, 8 de octubre de 2008

El ViveMenorca de la ACB del básket español impugna el partido de liga por considerar que la última canasta estaba dentro del tiempo reglamentario

http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20081007/deportes/tau/menorca-impugna-partido-20081007.html

El ViveMenorca no está dispuesto a dar por perdido el encuentro de anteayer. Convencido de que la razón -y el cronómetro- están de su lado, el club balear completó ayer un recurso de impugnación del resultado de 77-79 que dio el triunfo al Baskonia. En su escrito, solicita al juez disciplinario del Comité de Competición, Juan Ramón Montero, que decrete la conclusión de un partido que, desde la óptica isleña, todavía no ha terminado. Según sus alegaciones, restan seis décimas por jugar, las que brillaban en el marcador cuando el colegiado principal, Juan Carlos Mitjana, decretó el final del encuentro a instancias de la mesa de anotación porque el cronómetro había dejado de funcionar.

Implícitamente, el ViveMenorca da por hecho que la canasta de Jeter, foco de la polémica tras su invalidación, es completamente legal y debe subir al marcador. El remate ideal de su plan equivaldría a una sentencia a favor que mandara al Baskonia de vuelta a Mahón cuando el calendario lo permitiera a jugar los 0,6 segundos hasta completar el tiempo reglamentario. El choque se retomaría partiendo de un marcador igualado a 79 puntos. De esta forma, el equipo de Ricard Casas podría forzar una prórroga en la que el TAU quedaría huérfano de sus tres pívots -McDonald, Barac y Teletovic- al encontrarse eliminados por faltas personales.

En vía muerta

De momento, las pretensiones del ViveMenorca equivalen a construir castillos en el aire. La firma bajo protesta del acta arbitral fue el primer paso en un proceso que, desde la óptica baskonista, va a concluir en vía muerta. Más allá de cronometrajes y vídeos aclaratorios, fuentes judiciales consultadas por este periódico consideran que no hay caso ni precedente en la jurisprudencia reciente en la que se haya dado marcha atrás a la decisión técnica de un árbitro realizada dentro del tiempo reglamentario. Tal extremo equivaldría a rearbitrar un partido, convirtiendo al vídeo en el verdadero colegiado de la contienda. Imaginen la cascada de recursos que debería estudiar entonces el juez disciplinario.

El caso más cercano data de la pasada temporada. El iurbentia impugnó su partido perdido ante el Real Madrid por 78-79 al considerar ilegal el tapón de Hervelle sobre Recker en la jugada final y que los colegiados dieron por bueno. En plena marea de indignación bilbaína, incluso el director de arbitraje de la ACB, Valentí Junyent, reconoció públicamente el error de sus subordinados, una postura que le costó duras críticas desde el Colegio de Árbitros. Después de tanto revuelo, el juez disciplinario se mostró inflexible y mantuvo inamovible el resultado.
Ahora, desde los servicios jurídicos del club baskonista, se espera una resolución idéntica. Mientras la calma impera en las oficinas del Buesa Arena, en la sede del ViveMenorca la indignación enciende los ánimos ante una situación que consideran «'kafkiana'».

Contradicciones

La entidad balear apenas ha agotado las 48 horas de margen desde la conclusión del partido de que disponía para dar curso a su reclamación. El juez disciplinario será el encargado de revisar toda la documentación presentada por el club mahonés para decidir después si admite o no a trámite el recurso. De incoar el expediente, se abriría un plazo de 48 horas en el que el TAU remitiría las correspondiente alegaciones. A partir de entonces, el veredicto corresponde al juez disciplinario, que durante el proceso puede solicitar todo tipo de información tanto a las partes litigantes como a los colegiados.

La normativa no fija un plazo exacto para el dictamen aunque subraya la necesidad de una resolución urgente en cualquier cuestión que pueda afectar a la competición. Y la justicia deportiva, como la ordinaria, acostumbra a ser imprevisible en su premura.

Dispuesto a la pelea judicial, el ViveMenorca ha incluido en su recurso no sólo las pruebas videográficas para justificar que la canasta de Jeter está dentro de tiempo. También pone a disposición del juez disciplinario las declaraciones del comisario de mesa, en las que asegura que realizó un cálculo mental del tiempo al observar que el reloj no funcionaba, y también del responsable del cronómetro, en las que asegura que no hubo ningún fallo técnico y que tan sólo paró el reloj cuando vio que Jeter lograba la canasta. En opinión del ViveMenorca, ambos testimonios incurren en una contradicción que, en este caso, jugó en contra del equipo local. No obstante, el árbitro principal, máxima autoridad en un partido, fue el responsable final de dar por terminado el choque.

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